Biorritmo y ciclos circadianos: la base de la salud

Este año el premio Nobel de Medicina ha sido para un grupo de investigadores por sus descubrimientos de los mecanismos moleculares que controlan el ritmo circadiano. Nuestro biorritmo está determinado por un ciclo circadiano de 24 horas que lo marca a nivel central el núcleo supraquiasmático (NSQ), una estructura del cerebro. Así mismo, se sabe que tenemos unos relojes periféricos que se encuentran en los órganos y vísceras. Los ritmos tanto a nivel central como periférico los controlan los genes reloj.

Nuestros genes se seleccionaron en la zona de Tanzania y Kenia, donde existe un ciclo constante durante el año de 12 horas de luz y 12 horas de oscuridad. Ese ciclo pone en fase nuestros genes reloj, pero también pone en fase: una correcta secreción hormonal de cortisol y melatonina, la curva de temperatura corporal, el metabolismo, la formación y destrucción de grasa corporal, la tensión arterial, la correcta activación del sistema inmunológico, etc. Es decir, el ciclo de 12/12 pone en fase nuestro organismo y salud. Cuanto más nos alejamos de ese ciclo más se desregula nuestra fisiología. Y actualmente, se sabe que la mayoría de las patologías cursan con un desajuste del biorritmo. Por tanto, para prevenirlas y tratarlas habrá que ajustar de nuevo nuestro biorritmo.

FACTORES QUE INFLUYEN EN EL BIORRITMO

  1. La luz
  2. La comida
  3. El ejercicio físico
  4. La temperatura
  5. La interacción social

Con estos factores y en ese orden de importancia, ajustamos el biorritmo al ciclo de 12/12 o nos vamos distanciando de él.

¿QUÉ ESPERAN NUESTROS GENES RELOJ?

  1. Despertarnos de forma natural, no con un despertador que haga que se nos salga el corazón recién empezado el día.
  2. Recibir luz solar por la mañana.
  3. Que la actividad física intensa sea diurna, no nocturna.
  4. Unas 12 horas después de despertarnos, no recibir luz azul y realizar la última ingesta de comida del día.
  5. Por la noche estar en una habitación oscura, con una temperatura fresca y sin usar dispositivos electrónicos.

¿QUÉ RECIBEN ACTUALMENTE?

En la mayoría de los casos, levantarse con despertador, pasar la mañana en una oficina con luz artificial, seguir recibiendo luz azul por la noche a través de los ordenadores o móviles, cenar bien entrada la noche, seguir utilizando dispositivos electrónicos hasta las 23h o medianoche, vida social nocturna…es decir un ciclo circadiano que con todos esos elementos nuestro cerebro interpreta como 17 horas de luz/ 7 horas de oscuridad. Esto genera jet lag social, un jet lag entre el biorritmo endógeno que esperan nuestros genes y el biorritmo que le damos con nuestro estilo de vida. Y esto es sinónimo de desajustar nuestra salud.

¿SE PUEDE RECUPERAR UN BUEN BIORRITMO EN NUESTRA SOCIEDAD?

Vivimos alejados de un biorritmo natural, pero se puede recuperar de la siguiente forma:

  1. Despertarse de forma natural. Si no es posible, utilizando un despertador de amaneceres o algún sonido que asemeje al de la naturaleza.
  2. Exposición a luz solar diurna. Si no se puede, utilizar una lámpara de luz brillante de 10.000 LUX durante 30 minutos.
  3. Realizar la primera ingesta de comida del día rica en triptófano.
  4. Unas 12 horas después de despertarse, utilizar unas gafas de luz azul. Estas gafas bloquean la entrada de luz azul y para nuestro cerebro “empieza la noche”.
  5. Realizar la última ingesta de comida alrededor de esta hora.
  6. Tener una iluminación baja en casa y no usar dispositivos electrónicos.
  7. Dormir en una habitación a oscuras y con una temperatura fresca

¿Es sencillo dado el ritmo con el que vivimos? ¿La sociedad nos facilita vivir según este ritmo? La respuesta es no. Pero, aplicando estos 7 pasos estarás mucho más cerca del ritmo de 12/12 que esperan tus genes. Y cuando regulas el biorritmo, regulas tu salud. ¡Que la fuerza de un biorritmo natural te acompañe!